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martes, 29 de marzo de 2016

Restaurante Hungaryto

¡Hola a tod@s!

Hoy os quiero hablar de un restaurante en el que estuve esta semana santa con unos amigos. Está en Barcelona pero os transportará al corazón de Europa... os hablo de Hungaryto.

Fuimos 5 personas y aunque dos de ellas ya habían estado en Hungría y probado varias de las especialidades del país, los otros tres éramos neófitos en esto de la cocina húngara. 


Nos dejamos asesorar por la camarera, que aunque nos explicó estupendamente todos los platos y nos aconsejó, nos pareció en alguna ocasión demasiado... insistente y con alguna respuesta un poco seca. No digo que fuera maleducada ni mucho menos, pero hay maneras menos cortantes de asesorar.

Al margen de esta pequeña puntilla, la comida, que es lo importante, nos encantó a todos

Antes de que nos sirvieran la comida nos trajeron dos chupitos de Palinka (orujo de frutas), uno normal (3,50€) y otro de miel (3,50€). El de miel estaba bastante bueno, pero el normal... oufffff, digamos que te purificaba por dentro. Así que si no estáis acostumbrados pedid el de miel, o ahorraos este paso. 

Para abrir boca nos pedimos un Langos tamaño grande (7,50€) que consistía en una masa de pan frito cubierta por nata agria y queso. Muy muy bueno y nada aceitoso. Totalmente recomendable. (No hicimos fotos porque nos entró el ansia... somos así!).

El segundo plato fue una especie de pastel de pechuga de pollo y nata agria (10€), bastante consistente. Personalmente me esperaba un poco más de sabor, cuando se iba la primera capa de nata sólo quedaba el pollo y claro, perdía un poco de intensidad el plato. Esto es mi opinión personal, porque a otras dos personas de la mesa les encantó este plato.


Para mí el plato estrella de la comida fue la col rellena de carne. Simplemente ESPECTACULAR. La carne muy sabrosa y bien hecha, la col deliciosa y la salsa que lo cubría buenísima. Para mojar pan hasta la saciedad. El plato eran 12€ y los vale, copioso y delicioso. Me comería otro ahora mismo.


El gulash es el plato más conocido de la cocina húngara, por lo menos, para los que no dominamos esta cocina, así que pedimos las dos variedades disponibles en el restaurante: Gulash de ternera (el mega típico) y Gulash de codillos. Los gulash se sirven en 3 tamaños: pequeño (5€), mediano (7€) y grande (12€). Nuestra idea era compartirlos igual que los otros platos y pedir dos grandes, pero dada la reticencia a traernos unos boles vacíos para compartirlo (no comments...), optamos por pedir 1 mediano de ternera, 1 pequeño de ternera y 1 mediano de codillo, y nos lo repartimos en platos llanos (no es lo más óptimo, pero no nos íbamos a pedir 5 gulash pequeños!!). 

El de ternera es como un estofado (estilo Mamá de Germán jeje) de carne de ternera, patatas y paprika. Se supone que era un poco picante, pero era muy muy sutil. Estaba rico.

El de codillos ummmmm ese sí que me gustó. Llevaba además alubias y como chorizo o algo así. Además por encima había una crema agria que le daba un toque diferente. Fan total del de codillos, aunque 2 de los comensales prefirieron el de ternera. ¡Cuestión de gustos, oye!


Para beber pedimos 4 cervezas (Soproni normal, Soproni radler y Borsodi). Cada cervecita (500ml-400ml) costaba 4€, no son baratas, pero eran grandes y de importación así que... aceptamos pulpo como animal de compañía.

La variedad de postres no es muy amplia, había 3 y los pedimos todos (4,50€ cada postre): tarta de manzana estilo húngaro (muy rica y contundente, quizás demasiado), pastel de plátano con dulce de leche (muy típico no es pero el bizcocho estaba esponjoso de morirse, y a mí todo lo que lleva dulce de leche me gusta, así que guay) y crema de castañas (ummm... raro, no sé, quizás demasiado aroma a ron, no nos convenció).


En total la cuenta sumó 97,80€, unos 20€ por persona que para salir rodando como salimos me parece un precio más que razonable.

¿Lo recomendaría? Sí. No para ir cada finde, pero para una comida informal con amigos me parece un buen sitio. Hay platos que me gustaron más que otros, pero en general la comida estaba muy bien, y si os apetece probar una cocina diferente sin duda es una buena opción. 

El restaurante Hungaryto lo podéis encontrar en C/Aragón, 353, 08009 Barcelona. 

¡Un abrazo y nos vemos ya el mes que viene!

Gatita Con Tacones

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