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lunes, 9 de abril de 2012

Aqua Diagonal Wellness Centre

Ya se acaban las vacaciones...pero por suerte, las hemos disfrutado al máximo.

No es por daros envidia (bueno, un poquito quizás sí) pero esta semana santa he estado en el SPA del Hotel Princesa Sofía de Barcelona.



El miércoles mi esposo-mantecoso y yo celebramos nuestro aniversario, y como estamos un poco agobiados con el trabajo reservamos hora para una mañana de relajación total.

En Navidad nos regalaron un pack de La Vida es Bella llamado “SPA para dos” que cuesta unos 49,90€ y en el que hay múltiples opciones de relax para escoger –varía dependiendo de la zona en la que vivas-.

A nosotros nos apetecía un lugar bonito, en Barcelona centro, donde entrase spa y masaje. Que reuniesen todas las condiciones no había muchos, y en algunas de las propuestas a pesar de incluir también masaje el tiempo era muy escueto. 

Al final nos decidimos por el Aqua Diagonal Wellness (http://www.aquadiagonal.com/), que incluye un circuito de aguas (1h30) y un masaje relajante a elegir entre aceite de naranja, canela, eucalipto o pomelo (15min).

Sobre las 11h30 nos presentamos en el hotel (armados con nuestras toallas, chanclas, bañadores y 1€ para la taquilla) dispuestos a pasar una mañana relajante y romántica. 

 Como bien sabréis se trata de un hotel 5 estrellas y muy lujoso. Sin embargo, me pareció un lujo un poco... pasado de moda. No sé, el color de la madera, los sillones, las alfombras... supongo que a la gente adinerada de 50-60 años les encanta. Pero a mí personalmente, no me gustó demasiado. 

Cogimos el ascensor para bajar a la zona de SPA y allí nos dijeron que si queríamos podíamos alquilar las toallas y las chanclas (pero como ya nos habían avisado las llevábamos en la mochila). Bajamos otras escaleras y una señora filipina (parece que TODOS los trabajadores del SPA lo son) nos explicó que teníamos 1h30 en la zona de aguas y que luego nos darían el masaje. 

La zona de aguas no era muy espectacular. De hecho se trataba de una piscina grande que en un lado tenía 4 chorros para la espalda que funcionaban apretando un botón. Al fondo de la zona de piscina había un jacuzzi bastante grande con una especie de tumbona metálica en la que te estirabas y notabas las burbujitas rodear tu cuerpo. 

A ver, el spa no estaba mal, pero vaya, me esperaba algo más impresionante. Luego vimos que había una zona de circuito de aguas -que era lo que pensábamos que haríamos- y a la que no tuvimos acceso. Supongo que si no hubiésemos ido nunca a un spa o no fuésemos a un gimnasio con unas instalaciones lúdico-termales tan bien equipadas pues nos habría encantado, pero salimos un poco decepcionados. 

El baño turco y la sauna estaban en los vestuarios, así que tuve que separarme de mi esposo-mantecoso (con mucho pesar en mi corazón -me están obligando a poner esto-). Los vestuarios estaban muy bien: unas duchas amplias y muy limpias con gel, muchas taquillas, secadores de calidad, varias tumbonas... El baño turco era todo de mármol (muy mono pero pequeño comparado con el del gym) y la sauna me gustó mucho porque pese a ser pequeña como estaba sola pude relajarme a gusto. 

A las 13:00 fuimos a la zona de masajes y esperamos a que viniese la masajista en una zona oscura, iluminada por velas y con decoración oriental (creo que fue lo que más me gustó), donde pusieron a nuestra disposición una tetera y unos vasitos para servirnos mientras esperábamos. 

El masaje era de 15 min aunque nos parecieron menos. La salita de masaje me encantó: dos camillas, decoración zen, muchas toallas bonitas, velitas... y orientada a la piscina. Antes de darnos el masaje nos preguntaron de qué aroma queríamos el aceite y dijimos de MENTA. Pero o no nos oyeron o pasaron directamente de nosotros y nos untaron de aceite de coco. 

Nos dieron unos tangas desechables para los dos -mi pareja me prohibe hacer comentarios sobre esto... sólo os diré que casi me muero de la risa-. El masaje nos gustó, fue muy relajante pero podrían haberlo alargado un poquíiiiiiito más. 

En resumen, pasamos una mañana romántica y muy relajante (hagamos caso omiso al diluvio universal que estaba cayendo en Barcelona ese día). El sitio nos gustó pero no es para tirar cohetes. Sinceramente, en cuestiones de spa y masaje, me quedo o con nuestro gym (que sí, que somos unos burgueses y vamos al DIR) o con Aires de Barcelona. 

Disfrutad de lo que queda de vacaciones que hasta verano no tenemos más... :-(




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